KIRA

 Esta es la historia mas triste de las mascotas que hemos tenido, y dijo triste no por la huella que nos dejo ya que solo estuvo con nosotros unos días, sino como hay gente sin escrúpulos que trata a los animales como si fueran mercancía.

Hacía unos meses que se había muerto Nina y después de veinte años con perro se nos hacía difícil estar sin mascota en el hogar, aunque por un lado pensábamos que si compramos o adoptamos uno podría parecer que nos habíamos olivado ya de Nina y una falta de respeto hacia ella y como si un perro pudiera sustituir a otro, Al final nos decidimos que si, compraríamos uno y además la raza que siempre nos había gustado, no una imposición o regalo como había sido la anterior, aunque al final hubiese sido el perro mas increíble del mundo. Nos decidimos por un Golden Retriever, en la comarca no había criadores ni tiendas, así que empezamos a buscar por internet, había uno en un pueblo cerca de Gerona, y los tenían en una casa de campo a las afueras, en las fotografías parecía un lugar idílico para perros, con campo, con espacio. Llamamos y preguntamos como funcionaba, nos dijeron que los domingos era los días de visita y compra, lo que valían, las condiciones y el pago en efectivo.

Menos lo de efectivo, actualmente y hace diez años también, casi todo el mundo acepta tarjetas, ademas con los importes con lo que estamos tratando. costaba cuatrocientos euros.


Ilusionados los vamos para allá, al llegar efectivamente era una casa de campo y en un edificio al margen de la casa estaban los perros, había un montón y de diversas razas, todos ellos dentro de cajas de plástico abiertas por arriba donde podíamos verlos, en cada caja había unos ocho o diez cachorros, y había de diversas razas, todo esto nos volvió a no gustar, todo muy frio y impersonal, dos personas vigilando a los posibles compradores, estábamos allí unas cuatro familias, nos fuimos a la caja de los goldens, de esa raza hay de color blanco y de color más marrón, nos gustaban más los blancos pero allí no había, empezamos a mirar y tocar ahora uno ahora otro, eran casi iguales y no nos decidíamos, fuimos fuera a tomar aire i ver las instalaciones, ¿donde estarían los padres de los cachorros? Preguntamos a una chica que parecía la dueña o por lo menos la que decidía y nos comento que estaban en otra casa. Le comente que por internet indicaba que estaban allí, dijo que no, que era otra casa. Y volvimos a entrar, cogimos a una hembra, era lo que queríamos y salimos fuera, acompañados por la chica que nos llevo a la oficina donde acabamos de hacer el contrato de compra venta y entregar el dinero, preguntamos por las vacunas, nos dijo que ya estaban puestas y por la edad, nos dijo tres meses.

Contentos llegamos a casa, el nombre que le pusimos fue Kira, era muy bonita, tal como se puede ver en las fotografias,


La alegría duró bien poco, al día siguiente vimos que a pesar de ser un cachorro estaba apática, sin ganas de hacer nada, nos dijimos a nosotros mismos que debía echar en falta a sus hermanos y familia, pero al segundo día empezaron las heces en forma de diarrea, y casi no comía, al final del día en las heces aparecieron signos de sangre, eso no era bueno, era muy tarde así que esperamos a primera hora del siguiente día para llevarlo al veterinario, después de efectuarle varios análisis y revisiones le diagnosticaron parvovirus, el veterinario nos preguntó si estaba vacunada, le informamos de la compra, y todo lo que había sucedido hasta ese momento, A partir de aquí fue cuando el licenciado nos hizo abrir los ojos, la perrita por su tamaño, peso, los dientes que tenía y raza no tenía ni mucho menos tres meses, como mucho dos, por lo cual seguramente le faltaban vacunas, y lo más probable es que los supuestos criadores ni lo fueran, se trataba de gente sin escrúpulos que compra perros en países del este, normalmente de Rumania, Croacia y Ucrania los cuales son criados como cerdos de engorde, las perras intentan que paran dos veces al año y las razas pequeñas incluso tres, en cuanto pueden los separan de la madre y venden a los traficantes por unos cincuenta euros si es que no menos, los transportan en camiones apretujados sin casi poder moverse, en el viaje, que es largo, muchas veces hay muertes, pero les es igual, tienen margen para perdidas, aquí triplican o o quatriplican el valor del perro, para que todo parezca bonito alquilan casas de campo y allí los venden, cuando sale a a luz el fraude y las posibles sanciones se van a otra casa. ¿Pero que podemos hacer ahora para salvar la vida de la perrita? Preguntamos nosotros. Si queréis nos la quedamos hoy y la próxima noche para ver como evoluciona y mañana hablamos, Y así lo hicimos. Mientras durante el día nos pusimos en contacto con los vendedores exponiéndoles el problema que había surgido, y nos dijeron que el contrato ya ponía que si se ponía enfermo en quince días lo podíamos llevar a un veterinario con el cual trabajaban ellos y el tratamiento corría de su parte, 



Con esa respuesta recogimos la perra de nuestro veterinario y tras sesenta kilómetros la dejamos en el indicado por los vendedores. Hicimos los papeles y tomaron nota de nuestro teléfono para informarnos de la evolución, aunque, tal y como nos habían indicado la enfermedad es grave.

Al día siguiente llamamos y nos dijeron que había fallecido, inmediatamente contactamos con los vendedores para decirles lo sucedido, y como si fuera lo mas normal del mundo nos dijeron que según el contrato si pasaba algo en los primeros días nos podían dar un perro nuevo, y allí empece a decirles que no eran personas, que así no se trataba a los animales, que ni tenia tres meses ni estaba vacunada ni eran criadores ni nada de nada, y que los cachorros no eran electrodomésticos que tienen garantía, que si uno sale mal te lo cambian y ya esta. Por supuesto que no queríamos otro. 

Lo primero que nos paso por la cabeza fue poner una denuncia y visitamos la página web donde la compramos, e indagando mas profundamente vimos la multitud de quejas y demandas que tenían, ojala lo hubiéramos mirado antes de comprar. 

La perrita igualmente no se habría salvado, pero por lo menos no les abríamos dado negocio a esa mala gente.

Y por último el veterinario al que llevamos la perrita con el que tenían tratos, Se supone que han estudiado para salvar animales y intentar curarles, que los quieren, como pueden llegar a hacer trato con ellos, y de la forma que los supuestos criadores solamente van a ganar dinero como sea y cuanto más mejor, con la enfermedad de la perrita, el tratamiento y la posible curación según nos hemos informado posteriormente es larga, incluso más de una semana, ¿seguro que la intentaron curar?

 

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